Muchos niños diagnosticados con autism empiezan una vida normal como bebés participativos, cumpliendo con todos sus niveles de desarrollo. Pero más tarde empiezan a distanciarse. Paran de hacer contacto visual y comienzan a no reconocer a otros. Se vuelven silenciosos, introvertidos, indiferentes y a veces incontrolables o se atacan a sí mismos. Puede ser devastador para los padres perder a su precioso niño debido a este complejo desorden.
Ningún padre quiere tener a sus hijos diagnosticados con autism. Pero muchos de los síntomas del autism son tratables.
Cuando más pronto un niño con autism comience tratamiento e intervenciones, mejor será el resultado para dicho niño.
Signos tempranos de autismo (alertas)
• No se gira y mira (responde) cuando se le llama
• No participa en intercambio de sonidos, sonrisas u otras expresiones faciales hacia los nueve meses de edad.
• No gesticula (señalando a los objetos o saludando hola o adios, etc)
• No balbucea hacia los 12 meses de edad
• No dice ni una palabra a los 16 meses de edad
• No inicia frases de dos palabras hacia los 24 meses de edad
• Pierde palabras o habilidades socials a cualquier
•
Otros posibles síntomas o signos:
• No sonríe cuando se le sonríe
• Tiene poco contacto visual
• Pasa mucho tiempo ordenando cosas o poniendo cosas en un orden determinado
• Se queda “atascado” haciendo lo mismo una y otra vez, por ejemplo, girando objetos
• No se interesa en otros niños y prefiere jugar solo
• Anda de puntillas
• Tiene movimientos o actitudes extrañas
Si su hijo muestra alguno de estos síntomas, pregunte a su pediatra o medico de familia para realizar una evaluación inmediata.
Para obtener más información acerca del autism, visite firstsigns.org