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UNA HISTORIA DE VACACIONES 2009

UNA HISTORIA DE VACACIONES:

UNA MAESTRA LOCAL COMPARTE CÓMO UN ESTUDIANTE CON AUTISMO LE ENSEÑÓ UNA LECCIÓN VALIOSA   

Por Jennifer Havlat, Maestra de Educación Especial y galardonada con una Beca de Autismo NFAR para Maestros 2007 

Brendon and JenniferComo maestra de educación especial durante los últimos ocho años, he tenido el privilegio y honor de pasar tiempo con algunos de los más fantásticos niños del mundo, enseñándoles cómo interactuar y comunicar con el mundo que les rodea. Pero este otoño, un estudiante especial me educó a mí.

Brendan tenía casi 5 años de edad cuando lo encontré por primera vez y a lo largo de los últimos seis años hemos desarrollado una relación muy especial. Diagnosticado con autismo desde muy pequeño, Brendan no se comunicaba verbalmente y mostró comportamientos y limitaciones que impactaron su vida diaria. A menudo, se ponía a canturrear consigo mismo mientras tapaba sus oídos.  Muchos encontraban esto muy frustrante porque era muy difícil que prestara atención o siguiera órdenes verbales. 

Conseguí con bastante éxito el que Brendan consiguiera alguno de sus objetivos. Como parte del programa, Brendan recibió musicoterapia y la música parecía ser la llave que abría el mundo de Brendan. Cualquier cosa que se le pudiera representar a través de una canción, él la aprendía rápido y la retenía por más tiempo.

Durante el verano trabajé diligentemente con todos mis estudiantes en escribir a máquina como una forma de comunicación. A pesar del hecho de que en casa, la abuela de Brendan (quien ha sido una ayuda amorosa y dedicada a él) le enseñó a escribir a máquina, él no escribía ni siquiera las palabras más simples en mi clase. Yo asumía que ese tipo de comportamiento era de evitar y que él sólo quería actuar como "travieso". Yo estaba frustrada.

Cuando regresó al colegio este otoño, Brendan respondía incluso menos cuando se le pedía que escribiera a máquina. No sólo rechazaba  escribir, sino que empezó a mostrar un comportamiento realmente alarmante, golpeando su cabeza contra superficies duras, arañándose, llorando y cerrándose completamente a los demás. Este chico dulce y amante de la diversión estaba sufriendo una tortura interna y yo no tenía ni idea de cómo podía ayudarle.

Fue su incapacidad de escribir a máquina lo que realmente me sorprendía en la escuela. Especialmente porque su abuela me dijo que él ya escribía cosas a máquina como su dirección completa. En realidad ya estaba dudando seriamente que él pudiera hacerlo, ya que no lo vi ni escribir su nombre. Pero una noche se me ocurrió que a lo mejor lo que pasaba es que le estaba pidiendo hacer algo demasiado simple.

A la mañana siguiente, la primera cosa que hice fue ir a la computadora y escribí "Buenos días Brendan." Suavemente coloqué mi mano en su espalda como una guía para que él respondiera. El respondió con un sólo dedo, pero de modo acertado, "Hola Srta. Jenn." Casi rompo a llorar.

A lo largo de las dos semanas siguientes, tuvimos numerosas conversaciones en la computadora. Cuando más nos escribíamos, más empecé a darme cuenta de que estaba más cerca de un típico chico de once años que lo que había pensado anteriormente. Me dijo que el episodio quinto de la película Star Wars, Empire Strikes Back era su película favorita, que le encantaba Beethoven y que la Sonata Moonlight era su canción favorita.

Siempre supe que Brendan era listo, pero NUNCA supe lo que estaba a punto de descubrir!

Después de reunirme con su familia, decidimos volver a hacer unas pruebas a Brendan. Comenzamos con una prueba estandarizada de deletreo. Le pedí que deletreara palabras usando su computadora. Me quedé sorprendida con el nivel de palabras que el deletreaba correctamente, incluyendo "per se" y "soliloquio," obteniendo una puntuación casi perfecta. Luego continuamos con las matemáticas, donde me dio las respuestas correctas a la multiplicación, divisiones largas y raíces cuadradas! Y pensar que yo había puesto unos objetivos para él como "sumar a 10" apenas dos semanas antes. Me sorprendieron sus habilidades y me enorgullecí cuando pasó el nivel de matemáticas de sexto grado con un 80%.

Brendan y yo hemos continuado nuestras conversaciones por medio de la computadora y en apenas unas semanas he descubierto muchas cosas acerca de él. Me ha dicho que quiere más desafíos en la escuela, que puede leer páginas musicales, y que sus murmullos es música que compone en su mente. He aprendido que tiene miedo de los aeropuertos y que quiere aprender a tocar la flauta y en qué clases le gustaría estar el año que viene y porqué. Ahora estamos preparando un plan educativo realmente centrado en los estudiantes JUNTOS él y yo, asegurándonos de que obtiene la mejor experiencia educativa  posible.

Lo más importante que es que Brendan me enseñó una lección muy válida sobre asunciones y preconceptos en niños con minusvalías. Brendan es mucho más capaz de lo que yo inicialmente había pensado. Espero que mi historia les inspire a nunca dejar de lado a esos niños, no importa cuán frustrante sea a veces. Y a nunca desestimar su potencial.

Gracias especiales a Jennifer, la abuela de Brendan, Tonghe, y a la madre de Brendan, Jieyu, por compartir la historia de Brendan.